Mi balance del 2018

Mi balance del 2018

Un favorcillo, si os da mucha pereza leerlo todo, solo os pido que os leáis el último punto del post. Es IMPORTANTE, gracias.

Llegó el fin del año y mucha gente lo aprovecha para pararse a recapacitar. Yo la verdad es que nunca he hecho balances, propósitos, ni nada parecido, solo me he limitado a seguir viviendo, sin embargo, este 2018 ha sido sin duda mi mejor año en el ámbito de la fotografía y por eso creo que podría ser bonito pararse a meditar y agradecer estos 12 meses. He cumplido muchas esperanzas que tenía (ni si quiera las podía considerar metas), he vuelto a encontrar la pasión y esa magia que te impulsa a crear y, de verdad, que es una sensación brutal. Estuve pensando mucho si publicarlo o no porque realmente me parece egocéntrico hablar tan directamente de mi, pero creo que puede ser un recuerdo bonito que tener escondido por alguna parte de este blog y que poder leer dentro de unos años.

Estos son los momentos más especiales de mi 2018:

  • Vi por primera vez todas las fotos impresas.
  • Monté mi primera exposición.
  • Abrí mi propia web y mi blog.
  • He aprendido que no todas las fotos sirven y que también está bien rechazarlas cuando no das con lo que buscas.
  • He fotografiado a otras personas y hecho sesiones fuera de mi zona de confort.
  • He posado como modelo para otros proyectos.
  • He aprendido mucho, siento que estoy evolucionando y empiezo a tener claro que camino seguir.
  • Me he reencontrado con la pasión y la fuerza para seguir creando.
  • Una vez más soy consciente de toda la gente increíble que me rodea y me apoya.

 

Las impresiones perfectas

 

Empecé a fotografiar a los 12 años, a los 15 años me regalaron mi primera réflex, a los 18 años empecé a conocerme y a trabajar la fotografía de forma más conceptual, más humana y a convertirla en mi principal método de expresión. En resumen, han pasado más de 12 años (ahora tengo 24) en los que la fotografía ha sido muy importante y parte fundamental de mi vida y, hasta ahora, NUNCA había visto mis fotos impresas.

Fue un momento increíble y os juro que todo lo que hago cobró sentido. Los colores equilibrados, el foco, la textura aterciopelada del papel mate, el poder tocarlas y hacerlas físicas, materializar muchas horas de trabajo mental y técnico en dos dimensiones e incluso la posibilidad de enmarcarlas y verlas colgadas en la pared de casa. Supongo que todo el proceso estaba incompleto y yo no me había dado cuenta hasta ahora. Parece una tontería, pero esto ha supuesto un empujón increíble en mi trabajo.

Por si alguno tenéis duda, es el laboratorio Dlux en Santander, Quique hace magia con las fotos y les da vida de una forma espectacular.

Mi primera exposición

De esto aún sigo sorprendiéndome jaja. No era ni si quiera una meta, siempre había pensando en ello como algo muy lejano y no me sentía nunca preparada. Realmente creía que mi trabajo no era digno de ser expuesto, que no era lo suficientemente bueno y que a nadie le interesaría ver mis fotos. Estaba metida en un círculo difícil de romper, la verdad.

Todo fue culpa de Pablo (mi pareja, por si alguno aún no lo conocéis). Él habló, sin que yo supiera nada, con una sala de exposiciones en Polanco, un pueblo cerca de Torrelavega, y acordaron que podría exponer allí. Así que un día vino con el bombazo y lo soltó sin ni si quiera mandar una patrulla de reconocimiento, me explotó en la cara. Yo no tenía nada preparado, aún no había hecho ninguna impresión, no sabía como organizarlo, me faltaban muchas fotos que hacer y retocar para tener material que presentar... De verdad que no sabía si matarlo o hacerle un monumento (aún sigo pensándolo, no os creáis). Total, que con toda la presión encima solo quedaba ponerse a trabajar y acabarlo todo a tiempo, sumadle grandes dosis de procrastinación al drama. Aún no sé como pudo salir todo tan bien, fue perfecto.

Recibí palabras preciosas, impresiones, ánimos y mucho cariño de todos los que fueron. Solo puedo daros las gracias una y otra vez, porque hicisteis que un día de nervios, tensión y mucha inseguridad se convirtiera en uno de los mejores días de mi vida.

El blog y la página web

Poco hay que enseñar de esto, porque ya lo estáis viendo. Pero quiero hablar de ello porque para mi ha supuesto un paso gigante. Esta es otra de las cosas que llevaba años planteándome pero, como con la exposición, siempre me dio la sensación de que no era suficientemente “profesional” o que aún me quedaba mucho que conseguir antes de desbloquear este logro. Fue hablando con la gente en la expo, cuando me di cuenta de lo mucho que enriquece conocer lo que hay detrás de cada foto y como cambia la forma de mirarlas cuando sabes el porqué de cada elemento. Eso, junto con las ganas de tener un portfolio más profesional y una carta de presentación con la que me identificara totalmente, me animó a poner en marcha esta web y este blog. Estuve semanas dedicándome plenamente a ella, porque no tenía ni idea de cómo montar una web y aún a día de hoy me cuesta mucho encontrar las herramientas para que todo quede como quiero. Pero después de todo el esfuerzo y la desesperación, nació este gran proyecto que me ilusiona y del que estoy muy orgullosa.

COLABORACIONES

Como muchos sabéis casi todas mis fotos son autorretratos y, aunque siempre hay alguien que me ayuda, intervengo en todos los pasos y elementos. Llevo trabajando así prácticamente desde siempre y no estoy muy acostumbrada a ponerme solo de un lado de la cámara pero este año he podido tomar ambos papeles: el de fotógrafa y el de modelo.

Este año Ana S. Viaje me dio la oportunidad de colaborar en su bonito proyecto “Resonar”. Se me hizo raro al principio estar sola frente a la cámara y no intervenir  en el proceso, pero en seguida Ana me hizo sentir muy cómoda y me dirigió genial para sacar lo que ella buscaba. Creo que las imágenes valen más que mil palabras, así que os dejo aquí el enlace a su web y a su proyecto. Solo puedo darle las gracias por dejarme participar en algo tan bonito.

Este año también he quedado detrás de la cámara para fotografiar a Marta y a Thierry. Es genial que alguien valore lo que haces y que te lo demuestre confiando en ti para hacer fotos que nunca habías hecho antes. Alguna vez había hecho algunos retratos más orientados a la moda y a las redes sociales pero nunca había hecho una sesión a parejas y realmente no tenía ni idea de cómo iba a salir. Fue un placer trabajar con ellos, me lo pusieron muy fácil y me han ayudado a sentirme más segura trabajando con otra gente. Muchas gracias a los dos.

Os dejo por aquí algunas de las fotos que le hice:

Los mejores compañeros de viaje

Esta es la parte más IMPORTANTE de todo el post. Quiero aprovechar este momento para darle las gracias a todos y todas los que me apoyáis, me cuidáis, me ayudáis y confiáis en mi día tras día, para que esto siga adelante. De verdad que sin todos vosotros yo no podría estar haciendo lo que hago, ninguna foto habría salido como es ahora, no tendría la confianza en mi misma que me ayudáis a no perder y, sin duda, no sería la mitad de feliz de lo que soy ahora.

Gracias por todas las horas de trabajo, por cargar con bártulos y trípode, por intentar entenderme para que todo quede como me imagino, por darme ánimos cuando no me quedan ganas y me frustro, por regalarme vuestro tiempo cuando os paráis a mirar una de mis fotos, gracias por el interés, por la confianza, por los esfuerzos, por los empujones, por las palmaditas en la espalda, por leer mis post, por regalarme "me gusta" y comentarios en las redes sociales... GRACIAS POR FORMAR PARTE DE TODO ESTO.

En especial quiero agradecerles a mis padres Eli y Loren por dejarme ser como soy, entenderme y por apostar por esto, a Pablo porque desde hace 6 años eres el motor, eres el empuje para que salte y el paracaídas, eres mi fuente de confianza y apoyo. A Sara y Alfonso por lo mucho que me ayudáis a conseguir mis objetivos y lo mucho que confiáis en mi, a mi Marta porque es mi hermana de arte y no hay cosa más bonita que compartir y celebrar nuestros logros. A todos los que vinisteis a la exposición y me regaláis vuestro tiempo:  María, Marta P., Diana, Julia, Bárbara, Marian, Adri, Víctor A., Gallut, Bruno, Eva, Ulises, Sara, Miguel, Ana, Jorge, Julia, Miguel M., Ángela, Tito y Cucu, Tere, Maite, Foch, Ana S., Gerard, Alejandra, Merche, Marieta, Manolo, Asun, Diegos, Vero, Chelo, Guada, Ana, Pilar, Chema, Luis, Rafa,Yayo, Asier, Dani, a mis tíos y familia... También quiero daros las gracias a todos los que no pudisteis ir pero me escribisteis y disteis todo el calor desde la distancia.  Gracias a Tino y el ayuntamiento de Polanco por confiar en mi y darme la oportunidad de exponer en la Casa de cultura de Polanco.

No pido nada para 2019, porque en este año ya me lo habéis regalado todo.

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